08 mayo 2006

Los Cien Días: logros, frustraciones y ambiciones


La idea de un enjuiciamiento a los cien días no deja de ser una arbitrariedad y no quiero hacer una apología tonta ni un ejercicio de propaganda. Todo cambio tendrá siempre quien lo adverse y lo cuestione.

En todo proceso habrá también frustraciones y yo resiento mas de las que podría enumerar en este breve espacio y estoy seguro que el Presidente tiene aun mas frustraciones que las mías.


Aunque no deja de ser un logro el haberlo reformulado en dos meses, el presupuesto no es adecuado para las labores pendientes y la población tiene derecho a exigir explicaciones. Aunque se incrementó el número de policías y se formuló una política de seguridad, la sustitución de los corruptos y de los incapaces es lenta y el ineficaz combate al crimen genera violencia. Pero en todos los ámbitos, la gente de buena voluntad habrá podido observar un compromiso firme del Presidente Zelaya con el interés general, el bien común y la condición del pueblo, un compromiso novel que contrasta con el favor que antes se hacia a intereses particulares.


Ningún Presidente ha defendido los recursos naturales como el actual, ninguno había rechazado con igual contundencia la extorsión. No hablaré de todo el gobierno.

A mi ver, el mayor logro ha sido el avance en la conducción política del Ejecutivo. Aunque en un inicio se tuvo que enfrentar a los activistas necesitados, como otros, de oportunidades, el Presidente ha conseguido, al final, arrancar el proceso de institucionalización del Poder Ciudadano. Con esa nueva ley, se esta instrumentando una modalidad del gobierno inédita, moderna, de frente al pueblo. Y ya las reuniones de San Pedro y Santa Rosa son ejemplos genuinos de audiencia colectiva y comparecencia del gobierno frente a la sociedad. Esa nueva forma de gobernar obliga a la transparencia y a la permanente rendición de cuentas, expone la responsabilidad del gobernante ante el gobernado, augura una democratización irreversible e inicia una batalla contra la corrupción institucionalizada, especialmente si se le consigue acompañar de la Ley de Transparencia aun pendiente y entrampada en un Congreso que no controlamos.

Faltan, pero se busca un consenso para promulgar pronto, las reformas políticas que anclen nuestra democracia incipiente, asegurando legitimidad y gobernabilidad. Al mismo tiempo se esta caminando de manera decidida y de la mano del Presidente en la modernización de un Estado que ha crecido por agregación, sin lógica o planificación adecuada. Se han revisado y comenzado a reestructurar, priorizar y coordinar una maraña de proyectos, que manejan cuantiosos recursos sobretodo externos, en teoría para resolver problemas sociales, que en la práctica benefician a los operadores de una burocracia paralela.

Desde el inicio, se hizo evidente el engaño de la visión rosa que pintaba el gobierno anterior a su salida, al no haber recursos suficientes para resolver los conflictos y demandas de una sociedad con un rezago y un reclamo centenario.

Ha habido sin embargo logros importantes en materia económica. El gobierno ha negociado nuevos programas con los organismos financieros internacionales, que suponen la base de una estabilidad macroeconómica.


Aunque no se nos había preparado como pais, hemos terminado de cumplir con las condiciones requeridas para operativizar el Tratado de Libre Comercio con EEUU, que ya lucia inevitable cuando lo suscribimos, una apuesta obligada que aun puede convertirse en oportunidad de crecimiento, especialmente si se avanza en el tema migratorio y se mejoran los salarios locales. Estamos negociando el comercio libre con Europa que puede aportarnos otro elemento de equilibrio externo y se trabaja en el tema de la unificación aduanera.

Pese a las frustraciones que provocan las fluctuaciones internacionales del precio del petróleo dentro de una coyuntura global especialmente volátil, se aprecia un esfuerzo gubernamental por revertir la virtual extorsión de los importadores y por obtener los mejores precios posibles bajo la circunstancia.

Se han instituido además mecanismos de consulta para presupuestar los recursos públicos de acuerdo a las demandas de la población y en función de los resultados que se consigan en diferentes áreas de gobierno con lo que, a su vez, se cosecharán mayor transparencia, eficiencia y pertinencia de la administración pública. El que improvisó siempre fue el anterior gobierno, en sus “consultas nacionales” que quedaron en nada, farsa y circo. El que no hizo nada al fin fue el P.N., que demostró que no le interesaba el pueblo. ¿Cuántas hectáreas adquirió Maduro en los primeros cien días, para los campesinos?. ¡Mel lleva 4900!

Mejorar las condiciones de vida de las mayorías empobrecidas es sin duda la tarea más dura y más difícil, pero se avanza. Se ha operativizado un gabinete social, en que los ministros están replanteando un programa social integral y dinámico, que se pueda focalizar y coordinar también con la autoridad local y monitorear para garantizar intervenciones eficaces e impactos reales en el combate a la pobreza. Con auditoria social local.

El gobierno ya ha lanzado, desde esta plataforma, una política y un programa de Seguridad Alimentaria y Nutricion, que concitó el apoyo de la Cooperación Europea. Ha reconvertido los reclusorios de menores que el anterior gobierno tenía como campos de exterminio en espacios de rehabilitación y respeto a los derechos y dignidad de los menores, un logro, aunque no lo reconozcan los partidarios de la pena de muerte y el puño de latón.

En los próximos días en el Occidente, en donde ya hemos instalado un Observatorio de La Pobreza con el PNUD y las autoridades locales, estaremos lanzando, una Red de Protección Social Integral coordinada por la Primera Dama. Y se ha lanzado asimismo un programa de apoyo a la micro, pequeña, y mediana empresa que nos ayudará a generar empleo y oportunidades. Por lo demás, los hondureños entendemos ya que resolver los gravísimos problemas sociales de este país no es mera tarea de gobierno, si no de una sociedad solidaria y comprometida.
Hay asimismo logros en educación y cultura. Pese a las criticas, la matricula gratis consiguió de inmediato incrementar la cobertura educativa, que es una de las metas del milenio comprometidas en la Estrategia Para Reducción de la Pobreza. Y después que el anterior gobierno también anunció que lo iba a cerrar, se ha conseguido resucitar un Ministerio de Cultura y Deportes, cuyo producto y servicio estamos viendo en convenios, conferencias, festivales, inauguraciones, nuevas casas de la Cultura, extensión para la instrucción y apoyo a programas de cultura popular, deporte y rescate arqueológico.


Ambicionamos más calidad. Pero eso toma más de tres meses y tenemos aun tres años y ocho meses para mejorar estos y los inolvidables últimos cien días de Maduro.

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